Tan cerca pero tan lejos

Los animalitos que tenemos en casa, mayormente, gatos y perros nos han demostrado que en ocasiones que tienen mucho sueño y flojera. Pues, no es ninguna novedad si hasta a los seres humanos nos pasa. Lo cierto que estas mascotas en lugar de pararse del lugar donde están descansando quieren comer echados o que les den la comida en la boca.

Este gatito es prueba de ello. El minino está cerca de lo que sería un plato de panes o pancakes que con tan solo oler se los quería devorar. El sueño fue más que su hambre que solo quiso jalarlo con la lengua, pero su dueña detuvo el alimento con la mano. Entonces, el minino con los ojos cerrados empezó a jalar y al ver que no podía comer, despertó. Pues, con la comida no se juega.

Captura tu maravillosa y gloriosa bandera

El ladrón más idiota…