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Si tratas a tu mascota como un humano podrías estar sufriendo de petofilia

Dicen que tener una mascota es saludable porque la compañía de un animal doméstico beneficia el estado anímico. Aunque no lo crean existe la zooterapia o terapia que usan animales entrenados. Estos ayudan en los tratamientos de rehabilitación para pacientes con problemas emocionales, cognitivos y sociales. Sin embargo, el apego excesivo a los animales que tienen las personas pueden tener consecuencias negativas. Si eres de las que siempre está tratando a su mascota como hijo es porque sufres del trastorno llamado petofilia.

La relación que tienen las personas con sus mascotas son cada vez más intensas. Por ejemplo, en sus redes sociales abundan las fotos y videos de sus gatos, perros u otros animales. Hay quienes lo llevan consigo a sus viajes, van a un hotel juntos, comen lo mismo que su dueño o los llevan a un spa.

Hay personas que deciden tener una mascota cuando están solas, porque no tienen hijos. Prefirieron quedárselo, perdieron a un compañero o tuvieron una decepción amorosa. Es ahí cuando caen en la petofilia por refugiarse en el amor incondicional que les da su mascota.

Jon Katz, experto en el tema, aseguró que esta relación es como cualquier lazo sentimental. El cariño a los animales pasa a ser un problema cuando es una adicción. Para saber si el vínculo con tu mascota es insano, solo se tiene que evaluar conductas concretas. Entre ellas esta gastar mucho dinero, tratarlos como humanos o cumplirles sus caprichos. Aunque esos no son síntomas preocupantes.

Padeces de petofilia cuando solo sientes satisfacción al estar en contacto con seres irracionales y te aíslas de tu entorno. Además, limita su forma de vivir. Se dice que el perro es el mejor amigo del hombre y eso hace referencia a su lealtad. Pero no significa que tratarlo como un humano.

Este tipo de trastorno se ve cada vez más e incluso hay famosos que han caído en esto y lo difunden en redes sociales. Ten en cuenta que no es malo ni patológico querer a un animal, cuidarlo y mimarlo. Darle amor y que ella lo regrese favorece nuestro bienestar. Sin embargo, tratar a tu mascota como una persona en todos los sentidos puede llegar a rozar la paranoia. No le roben su verdadera naturaleza.