Lloras todos los días, te alejas del teléfono por tu bien y otros actitudes que tienes cuando enfrentas una ruptura a los 20 y a los 30

En todas las etapas de nuestra vida no siempre enfrentamos las situaciones de la misma manera.

Los que han pasado por nuestra edad nos dicen que los años no pasan en vano. Para no cometer el mismo error dos ves es preciso sacar una lección de nuestras experiencias. Lo que te lleva a pensar en las diferencias de cómo se maneja una ruptura a los 20 y a los 30, es decir, eso de quedarnos en casa a llorar queda en segundo plano, ya que la vida es solo una. Recuérdalo siempre.

Lloras peor que María Magdalena

Cuando tenemos 20 estamos peor que María Magdalena. Pasar por una ruptura amorosa nos la pasamos llorando por algo que ya paso, en lugar de cerrar con broche de oro ese capítulo de nuestras vidas.

Aléjate del teléfono

Pues, sufres a más no poder. Pero eso no es lo peor, sino que no quieres salir de ese estado. Si vas a una fiesta, terminas peor que antes y cometer el típico error de llamarlo.

Tomate tu tiempo

Aplicar la ley del “un clavo saca a otro clavo”, cuando lo que más necesitas después de una ruptura es un tiempo y estar contigo misma. Y así sigues, es como un círculo vicioso del que no sabes cómo salir, aunque en realidad es que no quieres salir.

Decir adiós es crecer

Lo positivo luego de una ruptura amorosa es que te hace más fuerte y entiendes como son las cosas del amor. En resumen, aprendes a dejar ir porque, como lo dijo el recordado cantante, Gustavo Cerati, “decir adiós es crecer”.

Qué sigue

A los 30 o estar a punto de entrar en esta etapa, ya sabes que lo que fue, ya fue y solo te queda una cosa: dar vuelta a la página y darle la bienvenida a lo que sigue. Si no actúas así, imagínate cuánto tiempo de tu vida estarás perdiendo.

Por tu propia cuenta

Se entiende que está bien estar sola e incluso es bueno. Tener un tiempo para hacer y deshacer lo que quieras. Pero sin lastimar a nadie. Ten presente la vida es una sola y tienes que aprovecharla. Así que suelta todo lo que te lastima y disfruta, en lo que llega otro a conquistarte.

Llámala de vez en cuando, mantente pendiente de lo que le interesa para evitar los celos entre amigas

Cuando algo no te sale bien