Cuando el karma trabaja rápido.

Muchas veces cuando hacemos algo con “maldad” o una broma que se sale de control, el karma viene por nosotros. Pasa lo mismo cuando una persona nos está molestando demasiado que se está pasando más de lo permitido y no cesa. A pesar de que le digas que pare con su broma, pero no, sigue a tal punto que te hace perder la paciencia y no sabes cómo decirle que te deje en paz.

Como esta chica que se fue al parque al parecer con un amigo. El juego que ella había elegido necesitaba de la ayuda de otra persona para que le dé un impulso y empezará el juego. El hombre aceptó y no entendió las indicaciones de la chica. Él estuvo dando y dándole vueltas a la mujer, a tal punto que pedía ayuda, pero él decidió dejarla sola y de pronta la mujer con el impulso le da su merecido.

Cuando por fin termina la cuarentena

Ni siquiera un rasguño. El ángel guardián estaba de su lado.