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A sus 22 años, joven se liga las trompas de falopio para no tener hijos jamás

Ailín Cubelo Naval lo sabía desde niña, no quería hijos

Habitamos una sociedad que quiere detallar reglas de accionar y elecciones iguales para todos. Quienes desean escaparse de esa ideología, son poderosamente criticados. Pero a esta joven argentina no le importaron los prejuicios y tomo la decisión de tomar la elección de mayor relevencia de su historia, la de operarse para no tener hijos.

Ailín Cubelo Naval contó su crónica. Desde chiquita no entendía por qué sus amigas hablaban de jugar a ser mamás y ella sencillamente no sentía esa necesidad.

Pasaron los años y su convicción no modificaba. En este momento, en un tema serio, Ailín se encontraba segura de que ofrecer a luz y la maternidad misma no eran para ella. Por esa razón, a los 21 años tomo la decisión de que se ligaría las trompas de falopio para no poder embarazarse.

Pero la primera clínica de fertilidad a la que asistió la rechazó por ser tan joven. Aseguraron que sufriría un cambio de opinión en unos años por lo cual hasta le solicitaron la firma de un psicólogo para garantizar que estuviera completamente consciente de esa elección.

“Me fui llorando del consultorio ese día […] ¿Qué es lo malo de no querer tener hijos? ¿Cuál es lo terrible?”, se preguntaba la joven cuando le negaron su derecho a elegir sobre su cuerpo.

Pero después de sugerencias descubrió a una ginecóloga que no la cuestionó por nada. Agendó una cita y a los quince días ya le habían hecho el trámite.

Ailín afirma que su elección no va a cambiar y que su novio respeta su elección porque sabe que en el final ella es quien se embaraza.

“[Embarazarse] no debería ser una imposición popular. Aunque la multitud diga ‘yo tengo hijos porque quiero, no creo. Muchas personas sí pero otra gente es por inercia. Se juntan, se casan y dicen ‘bueno, es la hora de tener hijos'”, llegó a la conclusión.